Cebreiro Ares, F. (2011) "The singularity of a caetra coin with DD countermark" morein "Barter, Money and Coinage in the ancient Mediterranean (10th-1st centuries BC)" |
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Romanization, Ancient Roman economy, trade and commerce, Ancient economy, Acculturation and romanization, and Ancient numismatics (Archaeology)
LA SINGULARIDAD DE UNA PIEZA DE LA CAETRA CON CONTRAMARCA DD THE SINGULARITY OF A «CAETRA» COIN WITH DD COUNTERMARK
FRANCISCO CEBREIRO ARES
Universidade de Santiago de Compostela
PALABRAS CLAVE: Monedas contramarcadas, Noroeste de la península ibérica, Siglo I a.C. KEYWORDS: Countermarked coins, North-West of the Iberian Peninsula, 1st century BC.
El estudio de la pieza de la caetra, denominada de esta manera por el escudo de su reverso, ha suscitado el interés de los investigadores desde los mismos comienzos de la disciplina, nombres ilustres de los precursores de esta ciencia como el Padre Flórez, A. Heiss, M. du Mersan o A. Delgado, están vinculados a esta emisión.1 Ha sido siempre centro del debate el lugar de acuñación; luego fue su cronología y finalmente, en la actualidad, se pretende conocer su origen y especialmente, su circulación. Sin duda, M. Grant sentó las bases de lo que sabemos sobre esta pieza, analizó, en su obra From Imperium to Auctoritas, la motivación y las características del poder emisor, separándola del grupo de las provinciales de Emerita en donde había estado clasificada, e incluyéndola entre los bronces imperiales por carecer de locativo municipal.2 L. Villaronga, por su parte, definió una tipología que continúa en uso diferenciando claramente dos tipos de ases, uno caracterizado por su arte tosco (tipo 4) y otro por su finura (tipo 3), además de las series de dupondios y escasísimos sestercios.3 S. Ferrer Sierra analizó los bronces aparecidos en las últimas excavaciones de Lugo y añadió un valioso capitulo con una serie de análisis metalográficos,4 junto con los de S. Parrado5 y junto con el de S. Rovira6. Estos análisis indican una aleación común, mayoritariamente cobre
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con plomo y algo de estaño, esta misma aleación aparece en otras cecas peninsulares pero un comportamiento diferente entre ambas emisiones.7 Cómo ya ha señalado P. P. Ripollès, los del tipo 3 se caracterizan por su alto contenido en plomo mientras los del tipo 4 por su alto contenido en cobre, lo cual refuerza la teoría de dos diferentes emisiones.8 A nivel de circulación, somos tributarios del inmenso trabajo llevado a cabo por R. M. S. Centeno para todo el Noroeste.9 También contamos con los artículos de L. Sagredo San Eustaquio10 que destacan por su cataloguismo y las más recientes aportaciones de M.ª P. García-Bellido dentro de un vasto proyecto de investigación interdisciplinar.11 Uno de los aspectos menos abordados de la citada pieza es el resellado de la misma. Aún siendo este un tema secundario es de vital importancia para el estudio de la circulación tal y como ha puesto de manifiesto el esplendido trabajo de C. Blázquez y M. P. García-Bellido.12 Al indagar al respecto nos encontramos con que, cuantitativamente hablando, el fenómeno del resellado para esta serie es escaso. En el recopilatorio trabajo de L. Sagredo San Eustaquio de 216 piezas inventariadas solo 7 se encuentran reselladas, 13 lo que da como resultado provisional del 3,24 % frente por ejemplo el de Ilercavonia-Dertosa la contramarca palma se aplico hasta un 90,12 % en la primera serie, el 82,78 % en Saguntum o el 67,26 % de la contramarca DD en Emporiae.14 En el trabajo de S. Ferrer Sierra por ejemplo, se estudian un total
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Flórez 1757, Heiss 1870, du Mersan 1846; Delgado 1876. Grant 1946, 121-123. 3 Villaronga 1968. 4 Ferrer Sierra 1996. 5 Parrado 1998. 6 Rovira 2006.
Parrado 1998. Ripollès 2010. Centeno 1987. 10 Sagredo San Eustaquio 1994. 11 García-Bellido 2006. 12 Blázquez 1999; García-Bellido 2006a. 13 Sagredo San Eustaquio 1994. 14 Ripollès & Llorens 2002.
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de 53 piezas y ninguna de ellas está resellada.15 Profundizando más en la cuestión del contramarcado de las piezas procedemos a inventariar las contramarcas conocidas.
Fig. 1. As tipo 4 con contramarca águila a la derecha (1:1). (Imagen cedida por el Museo Arqueológico de Badajoz).
De los presentes datos inferimos dos premisas: la escasez cuantitativa del resellado en esta emisión que se sitúa en torno al 3,8 % porque de las más de 360 piezas publicadas solo 14 de ellas se encuentran reselladas; la segunda premisa es que advertimos una diferencia tipológica: en más de un 90 % de los casos las contramarcas aparecen sobre ases del tipo 4 de Villaronga, esto puede deberse bien a un mayor volumen de emisión de ases toscos frente a los finos o bien a una preferencia a la hora del resellado pero, más relevante aún, podría apuntar hacia una diferencia cronológica, siendo así posteriores los ases tipo 4 a los tipo 3. Ya M. Grant señalaba que los ases tipo 4 (Fig. 1) serían acuñados en campaña por las necesidades de numerario en la guerra.16 Por lo que de esta manera el resellado de las piezas se erigiría como un indicio a la hora de establecer la cronología. A esto hay que añadir otra diferencia de comportamiento, en los tipo 3 no aparecen contramarcas de águila mientas en el tipo 4 son mayoritarias, esto reforzaría la idea de dos momentos de circulación: uno el de los ases finos en donde no estaría vigente la contramarca del águila y otro momento en el que si estaría presente la contramarca del águila y que respondería a los ases tipo 4.
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Por otro lado observamos como el comportamiento de dispersión de los ases tipo 4 con resello de águila son los mismos expuestos por C. Blázquez en su trabajo,17 área norte de Portugal y Galicia, con lo que, aunque nuestra muestra sea cuantitativamente escasa, se reafirma el carácter geográfico noroeste de este resello. En este contexto resulta relevante detenernos en una pieza aparecida en la subasta de Classical Numismatic Group (15/7/2009) perteneciente a la colección J.-P. Riguetti (Fig. 2). Por desgracia la casa no nos ha facilitados más información que la descripción de la misma, que no va más allá salvo en el peso y diámetro (25 mm, 8,85 g) de lo que se puede extraer a simple vista. En ambos parámetros coincide con los datos medios para la emisión (peso de 9 gramos). Se trata de un as de los que L. Villaronga definió como tipo 3 con una contramarca DD sobre el cuello del busto. La pieza reviste una extraordinaria singularidad hasta el momento, y se inserta sobre un tipo 3 lo cual es la tercera conocida en estos ases. Indagando en la bibliografía observamos una curiosa cita de A. Delgado (1876) quien señala en su obra que en las piezas de la caetra aparecería el resello DD entre otros, sin embargo, en las ilustraciones no representa este resello por lo que no tenemos ningún dato o indicio que señale como llegó a esta conclusión.18 Curioso es también que M. Grant señale
Fig. 2. As tipo 3 con contramarca DD (1:1). (Imagen cedida por Classical Numismatic Group).
Ferrer Sierra 1996. Grant 1946.
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Blázquez 1999. Delgado 1876.
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que aparecen las contramarcas de Saguntum extrayéndolo de la obra de Hill.19 Pasamos ahora a considerar la presencia de la contramarca DD, número XXVIII de la tipología de Guadán.20 Por la bibliografía, la contramarca DD es interpretada desde la epigrafía como Decreto Decurionum, como señal de autorización de numerario hecha por mandato de los decuriones para circular en una zona determinada. Aparece tanto en la Citerior como en la Ulterior, y en fechas aproximadas desde los reinados de Tiberio al de Calígula y Claudio siendo el periodo tiberiano el más prolijo en contramarcas como ha señalado García-Bellido.21 En la obra de Guadán se analiza en varias cecas la presencia de esta contramarca: Calagurris, Cartagonova, Emerita, Emporiae, Sagunto, Sexi e Iulia Traducta,22 a la que ahora debemos añadir la ceca del NO. Este último rasgo municipal aumenta el grado de singularidad de la pieza. Sin embargo, hay que diferenciar los punzones utilizados para realizar la contramarca. El presente es diferente a los del Valle del Ebro como Sagunto que se caracterizan por un punzón profundo con punto alto o bajo.23 En síntesis, no ha sido posible responder a ninguno de los interrogantes que plantea la emisión pero más allá de lo anecdótico que pudiera parecer presentar una nueva pieza, además procedente de una subasta, sí se ha establecido de forma concreta, por un lado, la escasez cuantitativa del resellado de las monedas de la caetra y por otro un catálogo actualizado de las mismas, así como una futura hipótesis de trabajo: el hecho de que la emisión de busto tosco (tipo 4) pudiera ser posterior a las de busto fino (tipo 3), idea reforzada tanto por la incidencia escasa sobre el tipo 3 así como por la diferente tipología de resellos en cada caso. Deseo que esto, añadido a futuras aportaciones, permita conocer más sobre la emisión y circulación de esta pieza.
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Grant 1946. Guadán 1960. 21 García-Bellido 2006b. 22 Guadán 1960. 23 Ripollés & Llorens 2002. Agradezco este comentario a P.P. Ripollés, después de la exposición del trabajo. Asimismo me señaló la similitud con punzones en piezas de Ebora.
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CENTENO, R. M. S. 1987: Circulação monetária no Noroeste de Hispânia até 192, Porto. D ELGADO, A. 1876: Clasificación de las medallas autónomas de España. Sevilla. DU MERSAN, M. 1846: «Observations sur les médailles attribuées à Cartago Nova et restitution de plusieurs à Saguntum», Revue Numismatique 1, 6-19. FERRER SIERRA, S. 1996: «El posible origen campamental de Lucus Augusti a la luz de las monedas de la caetra y su problemática», A. Rodríguez Colmenero (coord.), Lucus Augusti. El amanecer de una ciudad, La Coruña, 425-446. FLOREZ, P. 1757: Medallas de las Colonias, Municipios y Pueblos Antiguos de España. Madrid. G ARCÍA-BELLIDO, Mª P. 2006a: «El abastecimiento de moneda al ejército en el NO. durante las guerras cántabras», A. Morillo Cerdán (coord.), Arqueología militar romana en Hispania: producción y abastecimiento en el ámbito militar, León, 219239. GARCÍA-BELLIDO, Mª P. 2006b: «Las contramarcas», M. P. García-Bellido (coord.), Los campamentos romanos en Hispania (27 a. C. - 192 d. C.). El Abastecimiento de moneda, Anejos de Gladius 9, Madrid. 567-606. GRANT, M. 1946: From Imperium to Auctoritas, Cambridge. GUADÁN, A. M. de 1960: «Tipología de las contramarcas en la numismática ibero-romana», Numario Hispánico IX, 1960, 7-121. HEISS, A. 1870: Description générale des monnaies antiques de l’Espagne, Paris. PARRADO, S. 1998: Composición y circulación de la moneda hispano-romana en la Meseta norte, Valladolid. RIPOLLÈS, P. P. 2010: Las acuñaciones provinciales romanas de Hispania, Madrid. RIPOLLÈS, P. P.; LLORENS, M. M. 2002: Arse-Saguntum. Historia monetaria de la ciudad y su territorio, Sagunto. ROVIRA, S. 2006: «Estudio Metalográfico», M. P. García-Bellido (coord.), Los campamentos romanos en Hispania (27 a.C. - 192 d.C.). El Abastecimiento de moneda, Anejos de Gladius 9, Madrid. 607-621. SAGREDO SAN EUSTAQUIO, L. 1994: «Distribución de los ejemplares de bronce de la caetra», VIII Congreso Nacional de Numismática, Madrid, 503549. VILLARONGA, L. 1970: «Emisión monetaria augustea con escudo atribuible a P. Carisio y a la zona del norte de Hispania», XI Congreso Nacional de Numismática, Zaragoza, 591-600.